Un reciente estudio publicado en el Biophysical Journal, afirma que el veneno de una avispa podría ser la gran cura contra el cáncer.
Según esta investigación el compuesto principal de este veneno, llamado Polyana paulista o paulistinha, produce una toxina capaz de frenar la proliferación de células malignas de ciertos tipos de cánceres, tales como próstata, vejiga y leucemia, sin matar a las células sanas.
De acuerdo al coautor de esta investigación Paul Beales, el veneno de avispa podría ser usado en la creación de una nueva y completa clase de fármacos anticáncer, que podrían ayudar a desarrollar nuevas terapias combinadas, donde se usen distintos fármacos para tratar el cáncer, los cuales lograrían atacar diferentes partes de la célula cancerosa a la vez.
Con información de Tribuna.
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